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lunes, 2 de enero de 2012

Se Infiel...o no



Un debate tan popular como es el de "¿somos infieles por naturaleza?" no puede dejar de tener cabida en un blog sobre sexualidad y pareja. La infidelidad está a la orden del día, en España un 40% de la población reconoce ser o haber sido infiel a su pareja, todos conocemos a alguien que ha sido infiel y, seguramente, a más de una víctima de infidelidades.

Es ese el momento en el que muchas personas se preguntan eso mismo, si es que no podemos evitar ese instinto promiscuo que lleva a engañar a tu pareja. Se dice que es el hombre (del género masculino) el que es infiel por naturaleza, bueno, eso dicen las mujeres, los hombres defienden que ellas pecan tanto o más.

Es un tema de conversación habitual y hay diferentes opiniones en cuanto a si les gustaría que su pareja les reconociese una infidelidad o preferirían no saberlo y también acerca de si perdonarían la traición y, si es así, dependiendo de que criterios.

¿Cuando se es realmente infiel? ese es otro tema comprometido, hay personas que consideran que fantasear con otr@ ya es infidelidad, otros ponen la línea en el beso y otros en las relaciones genitales.

Como experta en sexualidad y pareja voy a dar mi opinión, un argumento bastante diplomático(no esperéis que genere mucha polémica), es más bien una aclaración de conceptos.

Hay que comenzar entendiendo que, en general, hombres y mujeres (no importa la orientación sexual) vemos el sexo de forma distinta. No tiene tanto que ver con una cuestión biológica, pero si cultural. Y esta diferencia versa acerca de la separación sexo-amor, o más bien sexo-afecto o, al menos, sexo-simpatía. Las mujeres encontramos mucho más complicado separar estos dos conceptos, mientras que los hombres lo consiguen mucho más fácilmente. ¿Qué significa esto? significa que la mayoría de las mujeres necesitamos sentir algo por nuestra pareja sexual para tener relaciones, ese algo no tiene porque ser amor, pero si algún tipo de vínculo, química o algo parecido que pueda "justificar" el sexo. Al final es lo que hacemos, justificarlo inconscientemente. Los hombres no necesitan eso, pueden perfectamente acostarse con alguien que les caiga antipático, si les apetece disfrutar de una sesión de sexo. Nada es mejor ni peor, simplemente en eso somos diferentes. ¿Qué tiene que ver esto con la infidelidad? pues varias cosas; una, que un hombre puede acostarse con una mujer sin darle la menor importancia al tema afectivo (se puede decir que su infidelidad suele ser más fría) y dos, a la hora de afrontar una infidelidad de la pareja, al hombre le molesta mucho más el lado sexual y a la mujer el lado afectivo. Esto es, un hombre no piensa en la carga emocional de la infidelidad, solo se sentirá realmente engañado si sabe que ha habido sexo de por medio, a las mujeres el sexo no es lo que más les preocupa, les dolerá mucho más saber que ha habido sentimientos. Así, el concepto de infidelidad no es igual para hombres y mujeres.

Y siguiendo con el vínculo con el amor. Un argumento de peso en contra de la infidelidad es que indica desamor a tu pareja, ¿es eso cierto?. En mi opinión no tiene porque serlo necesariamente pero, la propia creencia de que es así, puede indicarlo. Me explico.

Debemos entender que no todas las culturas son monogámicas, la religión islámica acepta la poligamia (relación de un hombre con muchas mujeres) y algunas tribus de la India y África viven en poliandria (una mujer con varios hombres). Aunque el número de sociedades poligámicas es bastante reducido, sería de una prepotencia enorme pensar que, por haber nacido en una cultura monógama, somos los únicos que podemos enamorarnos y que, todas esas personas que comparten su vida con varias parejas a la vez, no saben lo que es el amor. El modelo de pareja para toda la vida, la media naranja, la pareja única, es totalmente cultural, si hiciéramos caso a la biología otro gallo cantaría. Y si, podemos estar enamoradas de varias personas a la vez, no hay ningún dispositivo biológico que haga que los sentimientos tengan un número determinado, podemos amar como amigos, como familia, como pareja...a cientos de personas, si nos dejamos.

Pero ¡Cuidado!, el hecho de que sea una norma cultural no significa que sea malo o rechazable, al contrario, somos seres sociales y culturales, necesitamos sentirnos dentro de un grupo y para eso hay que respetar las normas, de momento en este país no nos podemos casar con varias personas a la vez (dudo que eso ocurra a corto plazo), sí que podemos tener relaciones no institucionalizadas.

¿Entonces que hacemos? ¿Hacemos caso a las normas culturales y somos fieles o nos rendimos a la naturaleza y practicamos el amor libre? Pues básicamente podemos hacer lo que queramos, porque somos individuos libres. Tomamos la decisión desde la libertad, no desde el miedo. Si decidimos ser monógamos, estupendo, pero no porque creamos que es una aberración lo contrario. Personalmente me siento más cómoda en una relación monógama y, de momento, no me veo metida en el amor libre, respetando totalmente esa decisión.

No es peor ni mejor amor, el amor libre, es solo que no estamos acostumbrados por la educación recibida, simplemente es otra forma de relación, y se puede estar inmensamente enamorado y tener relaciones fuera de la pareja, eso sin duda.

¿Es que puedes hacer lo que quieras en todo momento? Pues, a nivel individual, debería ser así y te aliento a hacer lo que desees en cada instante pero...no estamos hablando de un individuo, estamos hablando de una pareja. Una persona que amas y respetas y a la que no quieres dañar por nada del mundo. Cuando se establece una pareja, se hace un contrato casi siempre implícito, todos sabemos lo que supone tener novi@; sabemos que hay que tenerle en cuenta para las decisiones, que hay que estar pendiente, que hay que cuidar la relación...y, en nuestra cultura, normalmente viene implícito un acuerdo de exclusividad y fidelidad que además suele ser de los más importantes. Así que, si decides que la monogamia no es lo tuyo, estupendo, pero debes establecer ese punto en tu contrato de pareja y...estar dispuest@ a que la otra persona también tenga relaciones fuera, claro.

Y....¡esa es la verdadera traición! Aquí quería yo llegar, la traición no está en acostarte con otra persona si tienes pareja, la traición está en que si tienes un acuerdo con tu novi@ de exclusividad, estás traicionando ese término probablemente esencial para los dos. No es que no estés enamorad@, no es que haya problemas en la relación y no es que no tengas control sobre tus instintos...es que has roto un acuerdo que constituye una parte muy importante del contrato. Y eso es una enorme falta de respeto a una persona que quieres.

Mi teoría es que, en ocasiones, tenemos tan metida en la cabeza la idea de que la infidelidad indica que algo ocurre en nuestra relación de pareja, que la utilizamos para romper la relación. Es decir, tod@s sabemos más o menos conscientemente cuando nuestra relación va mal, lo que se nos da peor es admitir que no hay vuelta atrás y romper...a veces es más fácil hacer algo muy vistoso que ponga un letrero enorme de GAME OVER. Si una persona que piensa firmemente que la infidelidad es el fin de la relación un día pone los cuernos, es muy posible que quiera terminar con ella, de hecho, muchas veces inconscientemente, dejan pistas para que su pareja se entere y así no tener ni siquiera que dejarlo.

En otra ocasión hablaré del tema de perdonar las infidelidades, este post ya me ha quedado demasiado largo, pero para el próximo os lo prometo.

Sé que es un tema polémico, así que espero opiniones y comentarios.


martes, 12 de julio de 2011

Cinco Consejos para los Amores de Verano


El verano es la época por excelencia de los amores fugaces (a veces no tanto) y las locuras sexuales.

Hace calor y las altas temperaturas hacen que llevemos menos ropa encima, estamos más bronceados, más relajados y alegres. La consecuencia es que estamos y nos sentimos mucho más atractiv@s y, por supuesto, ese es el mensaje que hacemos llegar al resto. Nos gustamos más y así gustamos más.

Nos vamos de vacaciones, cambiamos de ambiente y de rutinas. Estamos más descansados y tenemos más momentos de ocio, salimos y conocemos gente, gente a la que ponemos nuestra mejor sonrisa. En verano nos olvidamos de nuestras penas y preocupaciones y, por supuesto, tratamos de no recordarlas comentándolo con gente desconocida, así, nos mostramos alegres y despreocupados, damos la mejor cara de nosotr@s mismos y, a su vez, nos encontramos con personas llenas de energía y simpatía que nos muestran también su mejor faceta.

Conocemos a alguien que nos atrae, hay química y podemos hacer mil cosas distintas, hay tiempo de sobra, buena temperatura, posibilidad de actividades que no practicamos durante el año. No hace falta saber demasiado de esa otra persona, solo disfrutar del momento y el lugar.

Estupendo, hagamos eso, disfrutemos del momento, de la novedad, de no tener que poner nombre a nada...y luego recordemos durante el resto del año. Eso si, si no quieres llevarte un mal recuerdo, ten en cuenta que;

1. Normalmente la relación acaba al terminar las vacaciones. Por supuesto que habrá casos de parejas que se conocieron en una fiesta de la playa en Ibiza y 15 años después siguen juntos, pero según las encuestas este porcentaje no pasa del 17%. En verano no hay estrés y hay muchos momentos para disfrutar juntos, libres de tensiones externas. Eso es lo que hace de los amores de verano tan apasionados e intensos. Probemos a disfrutar de lo efímero.

2. Es importante tener y dejar las cosas claras. Que la mayor parte de estas relaciones estivales no duren demasiado no significa que las dos personas involucradas vayan con la misma idea. Por eso, es esencial saber a que atenernos. La responsabilidad de esa extraña conversación acerca de "¿donde se dirige está relación?" suele recaer en la persona que pueda resultar más dañada en el caso de que la respuesta no sea la esperada. Es decir, si sientes que buscas algo más que un rollo de verano, lo mejor que puedes hacer es poner las cartas sobre la mesa. Esperar o dar por hecho que la otra persona siente lo mismo es arriesgado y, engañarte pensando que tu tampoco buscas algo serio, no suele llevar a buen puerto. Se sincera/o contigo mismo.
Nota: Este consejo se extiende a cualquier época del año.

3. Cuídate en las relaciones sexuales. No estamos en nuestra ciudad, conocemos gente nueva...todo parece no ser real ni tener consecuencias, pero las tiene. ¡Utiliza preservativo siempre! No importa si te parece que aspecto sano, no tiene experiencia sexual o se utilizan anticonceptivos hormonales. Protégete de las Infecciones de Transmisión Sexual y de embarazos no deseados. Guarda los preservativos en lugares frescos, con el calor se estropean y pueden romperse. Tanto si eres hombre como mujer, lleva preservativos encima, la responsabilidad es de los dos.

4. Sobre el sexo en el agua. El mar o la piscina son sitios estupendos para el sexo en verano, fuera de lo habitual, fresquitos y permiten posturas inimaginables gracias a la flotabilidad. Solamente ten en cuenta colocar el preservativo fuera del agua y vigilarlo para que no se escurra. Si eres mujer y tienes tendencia a infecciones u hongos, no es demasiado recomendable por la posible suciedad del agua. El anticonceptivo perfecto por su lubricación y cobertura es el preservativo femenino.

5. Sobre el sexo en la playa. Otro de los lugares preferidos para las relaciones sexuales en verano es la playa. Ten cuidado con la arena, puede dañar el preservativo. Y mantente alerta por si hay mirones. Hay muchas webs donde voyeurs intercambian direcciones de lugares donde es habitual observar a parejas practicando sexo y las playas suelen ser uno de sus sitios preferidos para espiar e incluso fotografiar. También hay que tener cuidado en aparcamientos y parques.

¿Tenéis algún consejo más?
¿Alguna historia de amor de verano que queráis contar?

Por favor, ¡comentad!

¡Feliz verano!

martes, 27 de octubre de 2009

Su amor no era sencillo

Cortometraje basado en un cuento de Mario Benedetti, realizado por Miriam Cameros y Verónica Eguaras.

Muy tierno!

Espero que os guste.