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martes, 25 de septiembre de 2012

Tareas en pareja (I). Fomentando actitudes positivas

Comprometerse a hacer alguna tarea para mejorar la relación de pareja es un ejercicio muy positivo, no solo por los resultados que de la tarea en si sino por la motivación de mejorar aspectos de la relación colaborando juntos.

Hoy propongo un juego que recomiendo mucho en terapia porque es muy sencillito (siempre digo que parece de campamento) y tiene unos efectos buenísimos en la pareja.
La diferencia entre proponerlo a una pareja que acude a mí para que les ayude a  mejorar su relación y ponerlo aquí es que yo no sé la motivación que pueden tener mis lectores/as y sus parejas, y la motivación es esencial para sacar partido a esta (y muchas otras) actividades. Si os apetece y estáis dispuestos a hacer ese pequeño esfuerzo en forma de juego, merece la pena!

El objetivo es fomentar las actitudes positivas hacia nuestra pareja, prestar atención a los detalles y cuidarla un poco más pero también aprender a valorar todo lo que él/ella hace por nosotros.
La tarea es tan fácil como pensar y llevar a cabo cada día (durante una semana) un pequeño detalle agradable. No hace falta que sea algo grande y obvio como un ramo de flores o una cena, incluso es más divertido si son pequeñas cosas, como ver aquella película que él /ella adora y que tú no puedes aguantar, o aumentar el número de besos y abrazos.



Además debemos intentar “pillar” qué cosa o cosas ha hecho nuestra pareja por nosotros cada día.
A mucha gente le cuesta mucho expresar sentimientos y esta tarea es muy dura para esas personas. Lo que yo suelo hacer para mitigar esta presión es decirles (a ambos) que lancen una moneda cada mañana, si sale cara tienen que hacer la tarea y si sale cruz…pueden hacer lo que quieran, si les apetece hacen la tarea y si no, no.

Así, cada miembro de la pareja llevará un registro diario en el que apuntará.
-         Si ha tirado la moneda, qué le ha salido y cuál ha sido su decisión al respecto.
-         Qué detalle o detalles ha llevado a cabo si lo ha hecho.
-         Qué cosas “ha pillado” a su pareja haciendo por él/ella.

Al final de la semana es divertido cotejar ambos registros. Cosas como no habernos dado cuenta de todo lo que han hecho por nosotros nos pueden hacer pensar si es que no estamos suficientemente atent@s o si solo nos centramos en lo negativo, y que nuestra pareja valore las cosas que hemos hecho por ella, es muy gratificante y nos motiva para dar más.

Es un ejercicio muy positivo, lleva un esfuerzo, lógicamente, pero el hecho de hacer ese esfuerzo ya mejora muchísimo el ambiente en nuestra relación. Si os gusta podéis hacerlo de vez en cuando y convertirlo en un juego para salir de la rutina.

¡Probadlo y me contáis!

miércoles, 18 de julio de 2012

La comunicacion entre hombres y mujeres


Las quejas de las parejas que acuden a terapia son tremendamente variadas. Al fin y al cabo son dos individuos (cada uno de su padre y de su madre) que se relacionan a nivel íntimo y cada combinación es completamente distinta. Los problemas de comunicación sí que suelen ser un factor común en la terapia de pareja, en distintos grados y maneras, pero ahí están.





Aunque no me gusta generalizar y pienso en las personas como individuos diferentes, independientemente de su género, es cierto que mujeres y hombres pueden tener una manera de comunicarse diferente y esto lleva a sentimientos de incomprensión y frustración. Esto ocurre en todo tipo de relaciones entre hombres y mujeres (amorosas y de amistad), pero es dentro de una pareja heterosexual donde estas diferencias llevan a problemas más graves.

Diferencias al entender la comunicación


La clave está en que los hombres comunican con un fin concreto y las mujeres a veces también, pero muchos de los actos de comunicación de ellas son para establecer un vínculo. Es decir, para ellos la comunicación tiene una función práctica y ellas además añaden un fuerte componente afectivo. Y no es solo que nos expresemos de distinta forma o con diferente objetivo es que también entendemos que el otro lo hace (o debería hacerlo) como nosotros…y ahí surge el conflicto.

Cuando una mujer habla, a una amiga o a su pareja, está creando un vínculo. Hasta donde cuenten, cuanto compartan y, en resumen, cuanto confíen, depende de la relación que quieran tener con esa persona. Si tenemos en cuenta que la relación amorosa es la más intensa a nivel confianza y afecto…ellas comparten todo. “Te lo cuento porque te quiero” podría ser un buen resumen.
Los hombres hablan con un objetivo; sea compartir una idea o algo que les ha ocurrido o buscar ayuda para un problema (“te lo cuento porque quiero que lo sepas”). No entienden la comunicación de la misma manera que las mujeres y a veces se quejan de lo charlatanas que pueden ser sus compañeras. Si decide decírselo, ella se sentirá rechazada (no acepta mi muestra de cariño).  Además, el hombre no se comunica así y no cuenta tantas cosas así que su mujer puede dudar de que confíe en ella, o incluso de que la quiera.

Nos enfrentamos a los problemas de manera distinta.


La manera de enfrentarse a los problemas también es distinta. Si tiene solución, el hombre pedirá consejo o ayuda a quien pueda dárselo, y si no la tiene tratara de olvidarlo porque poco se puede hacer. La mujer en ambos casos lo contará, hablar le ayuda a ordenar las ideas en su cabeza y sentirse mejor, así que optara por contárselo a varias personas, no importa si pueden ser de ayuda o no. A la hora de relacionarse, si la mujer se lo cuenta a su compañero, este (aplicándolo a lo que el haría) interpreta que busca consejo y se lo da, pero ella puede buscar solo el desahogo y además es posible que no entienda porque “su chico le dice lo que tiene que hacer”.

Os pongo en una situación hipotética, tanto si sois hombres como mujeres: Imaginad que os enteráis por otra persona de que vuestr@ mejor amig@ se ha separado de su pareja hace un mes. Como os sentiríais?  En esta situación una mujer vería vulnerada la amistad, no compartir un momento tan duro e importante solo puede significar para ella que no hay confianza suficiente, de hecho muchas mujeres que estén leyendo esto ahora estarán pensando “es imposible que eso ocurra!”. Si eres hombre no le das tanta importancia, seguramente no ha habido oportunidad o por alguna razón personal no ha querido contarlo. ¿Estoy en lo cierto?

Por supuesto, no se puede generalizar. Algunas personas no se sienten identificadas con esto para nada. Es una diferencia muy común pero no es un hecho invariable. Tampoco es el único problema de comunicación que puede existir. Si fuese así, se podría decir que las parejas homosexuales disfrutan de una comunicación excelente en sus relaciones, y no es el caso. Porque lo que sí es un hecho es que como individuos tenemos distintas maneras de comunicarnos y solemos asumir que el resto de las personas lo hace de la misma manera y con la misma intención que nosotros. Esto lleva a confusiones y conflictos y siempre es recomendable darse cuenta que esperamos de la otra persona cuando comunicamos algo y que recibimos. No se trata de cambiar nuestra forma de relacionarnos, se trata de saber que somos distintos y asumir que nadie tiene porque entender nuestras intenciones ocultas, nuestras indirectas o darse cuenta por sí mismo de nada que no digamos directamente.
¿Te suena que te haya pasado alguna vez?

lunes, 4 de junio de 2012

Cuando uno quiere sexo...y el otro no

Más de la mitad de las personas que acuden a terapia sexual lo hacen por quejas relacionadas con el deseo y el problema no suele estar en que ese individuo sienta que sería más feliz con otro nivel de deseo por convicción propia, sino que su grado de deseo no es compatible con el de su pareja.

Una relación involucra dos personas distintas, eso es obvio, pero es que además debemos pensar que esas dos personas (salvo infidelidades) tienen las mismas relaciones sexuales; practican las mismas técnicas, las mismas posturas, en el mismo momento y el mismo lugar. Y, como somos diferentes, nuestro apetito sexual cambia. Así que es sumamente fácil encontrar discrepancias en el nivel deseo.

Cuando comenzamos una relación este problema no existe. El ritmo sexual es muy alto, se tienen relaciones sexuales en todo momento y lugar. Es perfectamente lógico que esta trepidante actividad disminuya con el tiempo, cuando pasa la novedad. Esto no significa que la relación pierda calidad, de hecho coincide con un mayor conocimiento y complicidad entre los miembros de la pareja que se traduce en mayor satisfacción. Se puede decir que el sexo pierde cantidad para ganar en calidad.

Pero, ¿Qué podemos hacer para solventar las diferencias en el deseo sexual?. Para empezar, aceptar que somos individuos distintos; no sentirnos culpables ni culpar a nuestra pareja por tener una libido mayor o menor. Además, hay algunos consejos que nos pueden ayudar:

Si te apetece sexo mucho más que a tu chic@...

  • Mastúrbate. Olvídate de prejuicios sobre la masturbación cuando se tiene pareja y disfruta del sexo en solitario.
  • No presiones. Insistir puede tener el efecto contrario. Deja que sea el/ella quién se acerque a ti cuando esté dispuest@.
  • Ábrete a cambiar tus relaciones sexuales. Quizá a tu pareja no le apetezca la penetración, por ejemplo, o no tenga ganas de relaciones genitales en general. A lo mejor es el momento de cambiar la rutina en la cama; cambiar el lugar, las posturas o incluso atreverse a tener sexo sin genitales.
  • Evita sobre-estimularte. Prescinde de estímulos que puedan aumentar aún más tu deseo sexual, como literatura o cine erótico, también procura no fantasear demasiado (a no ser que vayas a masturbarte después).

Si tu deseo es más bajo que el de tu pareja...

  • Analiza el problema. Aunque tener la libido baja es algo muy habitual, es importante saber cual es la causa exacta; si hay dificultades en la relación de pareja, si puedes tener alguna falta de vitaminas, si tu estado de animo es más bajo, si estás tomando algún medicamento que pueda afectar (por ejemplo anticonceptivos hormonales)...puedes leer este artículo si quieres saber si necesitas Terapia Sexual.
  • Estímulate. Los estimulos sexuales te harán querer más. Acude a novelas y películas eróticas y procura fantasear un ratito cada día. Notarás la diferencia.
  • Estate dispuest@ al sexo aunque no tengas un deseo intenso. Aunque no te apetezca, cuando comience la estimulación podrás disfrutar, incluso sin llegar al orgasmo, de la intimidad, las caricias y el placer. No te quedes en el todo o nada y recuerda que el sexo llama al sexo.
  • Cambia tu concepto de relaciones sexuales. No tienes por qué renunciar a todo lo que implica el sexo solo porque no te apetezca la penetración o la estimulación genital; disfruta del placer de tocar.


jueves, 8 de marzo de 2012

¿Que excita a las mujeres?

Hoy es el día Internacional de la Mujer. ¡ Felicidades a todas!.

Y si hace un par de semanas os contaba que es lo que más excita a los hombres, hoy ha llegado el momento de contar que nos pone a tono a nosotras. Es nuestro día, ¡que menos!. Una vez más, he contado con la colaboración de muchas mujeres de mi alrededor, que han contestado a mis preguntas y me han contado sus secreto mas íntimos para que yo pueda compartirlos con vosotr@s. ¡Muchas gracias a todas vosotras!.

Comenzamos con el momento de la seducción, ese momento previo e imprescindible a toda relación sexual. Todas las mujeres se sienten atraídas por hombres seguros de si mismos y con confianza, pero hay que tener el punto adecuado entre seguridad y prepotencia (por lo visto es complicado), se valora mucho la actitud y la forma de hablar, a ellas les excita que ellos se muestren atraídos e interesados, que se note que las desean, ¡y se lo digan! pero sin caer en el romanticismo pasteloso o en la grosería, es complicado pero hay que encontrar el equilibrio. Un hombre que huela y hable bien es, en general, lo que más excita a las mujeres. El sentido del humor es imprescindible pero el punto clave está en que la mujer se sienta profundamente deseada.

Respecto las zonas erógenas. Gana por goleada los genitales, aunque no en general, sino nuestro órgano del placer por excelencia, el clítoris. Le siguen muy de cerca los pechos, pero se puntualiza que estas dos zonas solo deben ser estimuladas cuando ya hay un grado de excitación, de primeras puede resultar hasta doloroso. En tercer lugar va el cuello, estimulado con pequeños besitos. Y muy de cerca le siguen la cara interior de los muslos, la parte baja de la espalda, la cintura y el vientre.

Se dice que los hombres son muy visuales, pero ¿y las mujeres? pues efectivamente la vista no es el sentido más excitante para ellas, por unanimidad es el tacto, así que será mejor prestar atención a las zonas erógenas nombradas antes. Esto a la hora de la relación sexual, pero para ser seducidas las mujeres le dan mucha importancia al olfato. Este tema ya requiere investigación, no a todas las mujeres les gusta el mismo tipo de aromas, depende sobre todo de las experiencias de cada mujer, de como ese olor se vincula a recuerdos agradables o sexuales. En todo caso, perfumes y fragancias agradables nunca son un mal paso y el olor a sudor, por muy de hombre que sea, no es erótico en ningún caso.

En cuanto a las practicas sexuales que más gustan a las mujeres, casi todas votan por la penetración combinada con estimulación manual del clítoris. El sexo oral va en segundo lugar y el sexo anal es una practica que a algunas les excita pensar en ello pero la gran mayoría siente miedo o reparo, en todo caso no ha sido muy valorada por las mujeres que lo han practicado. Así, las posturas que más placer dan a una mujer son las que posibilitan esa estimulación manual que estábamos hablando, por ejemplo la postura de la cuchara (tumbados de lado, ella dando la espalda a él) o la del perrito, además en estas posturas se estimula bastante el Punto G. También ha sido muy comentada la postura con ella arriba, en la que pueden controlar los movimientos y la profundidad de la penetración.

A las mujeres les gustan las caricias y lograr una alta excitación antes de la penetración, pero es que además no les gustan las relaciones con penetración largas, una media de 15-20 minutos es suficiente y satisfactorio, el coito de una hora puede hacer que pierdan la concentración y la excitación. ¡Y tantos hombres preocupados por los tiempos!. La clave no es aguantar mucho, es que se llegue a la penetración muy excitada y así se disfrute al máximo. Calidad mejor que cantidad.






miércoles, 22 de febrero de 2012

¿Que excita a los hombres?


Escribo este post en respuesta a la demanda de muchas mujeres que me han escrito pidiendo trucos o pistas para satisfacer a sus parejas. En general, el concepto no va con el mensaje que quiero para este blog, en el sentido de que me gustaría fomentar la idea de que cada individuo es un ser sexual único y distinto y, a nivel de gustos, no se puede generalizar. Además, es mucho más divertido descubrir juntos nuevas formas de disfrutarse.





Por otro lado, debo admitir que este post ha supuesto un reto y un trabajo de investigación a pequeña escala muy satisfactorio y entretenido. Soy una mujer y no quería escribir desde mis propias creencias y experiencias, así que he contado con la ayuda de varios hombres (hetero y homosexuales) que me han aportado sus opiniones y a los que estoy muy agradecida.

Bien, comienzo con mis conclusiones...

En cuanto a las zonas erógenas, el centro de la atención está en los genitales, no hay sorpresas, ¿verdad?, quizás puedo sorprenderos un poco si os cuento que una zona que les encanta que les estimulen es la de los testículos, y os sorprenderé probablemente aún más cuando os diga que todos los hombres a los que he preguntado han mencionado la sensibilidad del perineo y muchos han asegurado que la entrada del ano les produce un tremendo placer. Me pregunto la razón por la que tantas mujeres piensan que sus parejas jamás permitirían ser estimulados en esta zona o, por otro lado, porqué tantos hombres se empeñan en vetar el ano y alrededores. Es cierto que pocos de los entrevistados han hablado de estimulación interna del ano, pero la entrada puedo asegurar que ha sido frecuentemente mencionada.

También se ha hablado de los pezones, a veces olvidados y el recurrente cuello.

Pero la zona erógena principal sigue siendo el cerebro y de ahí creo que viene la causa por la que casi ningún hombre ha mencionado una postura en particular, pero en cambio han elaborado situaciones y actitudes en sus parejas que les excitan potentemente. En los heterosexuales, se repite la figura de la mujer segura de si misma y sin ningún tipo de complejos. Mujeres que llevan la iniciativa en el reto de excitar a sus parejas de una forma distinta. Sorpresas como no llevar ropa interior debajo de un vestido corto, susurrarles al oído detalles sobre lo que piensas hacerles, insinuaciones en sitios públicos...

En cuánto a las técnicas, en ambas orientaciones sexuales se repite el sexo oral, combinando la estimulación con la boca y con la mano y sin olvidar esas zonas erógenas mencionadas anteriormente; testículos, perineo y ano. Es imprescindible la actitud en esta práctica, que se note que se disfruta practicándolo y es muy mencionada la importancia del contacto visual durante el sexo oral.

Todos los hombres han insistido en la importancia del beso durante el sexo, ¿esto os sorprende?.

No se ha hecho demasiada mención a las posturas durante la penetración: A los heterosexuales les gusta en ocasiones las posturas en las que la mujer tiene el control, porque pueden relajarse un poco y disfrutar de las vistas, también han hablado de la postura sentados-abrazados por el atractivo de estar piel con piel con la pareja y la postura del perrito como excitante visualmente. Los homosexuales prefieren en el sexo anal estar arriba y poder controlar el ritmo o debajo y dejarse hacer, la postura del perrito no ha sido mencionada.

En general me ha dado la sensación de que los hombres no le dan tanta importancia al coito como se puede pensar, aunque sí a las relaciones genitales. 

Vuelvo a agradecer la colaboración de los hombres que se han tomado un tiempo para contarme que les excita en la cama y, a los lectores, espero que os haya servido de algo. Aunque insisto en la importancia de preguntar tú mism@ a tu pareja que le gusta y como le gusta, cada hombre es un mundo.


lunes, 9 de enero de 2012

Despues de la infidelidad...

Si en el anterior artículo sobre la monogamia aclaraba su naturaleza cultural y hablabamos de los diferentes conceptos que podemos tener acerca de lo que es infidelidad y lo que no lo es. Hoy pretendo escribir acerca de qué ocurre después de una infidelidad en la pareja y ayudar a superar, si se desea, lo que puede ser un tremendo golpe a la confianza en la relación.

Partiendo de la base de que, como comentabamos antes, hay distintos tipos de pareja y diferentes acuerdos entre ellas, dirijo este artículo a aquellas parejas que tienen un compromiso de exclusividad que, con la infidelidad, ha sido traicionado.

Un punto que es muy importante aclarar en toda relación es qué ocurre si se da el caso de la infidelidad en la pareja. Y no hablo tanto de cuales serán las consecuencias directas sino de como debe actuar el/la infiel inmediatamente después. Y es que no todo el mundo es de la misma opinión, los hay que valorarán como un acto de valentía y respeto que se les diga la verdad inmediatamente, los hay que prefieren no saber nada y los que responden con un "depende del caso". Así que es muy necesario aclarar este término con la pareja antes de que se pueda dar el caso de infidelidad.

En mi opinión personal, saber que te han sido infiel no mejora en absoluto la situación, más bien la empeora. Si nos hallamos en el caso de que el motivo de la infidelidad es que la relación hace aguas, considero un detalle el romper directamente sin comentar el tema de la traición. Si ha sido un desliz, un error, una equivocación de la que se arrepiente enormemente, agradezco que se guarde la culpa para si mismo (que para eso es suya) y yo pueda continuar con mi vida alegre y despreocupadamente. Aunque si existe el riesgo de que me entere por otras personas o vías, si que prefiero saberlo de primera mano. Pero esto es solamente mi visión.

Una vez aclarado este punto, si has sido infiel a tu pareja y ya has roto ese acuerdo, al menos respeta el de que hacer si se da el caso. Si tu pareja te ha pedido que se lo cuentes, sé valiente y hazlo y si te ha pedido que te lo calles y procures que no se entere jamás, también echale narices y respeta la decisión.

En cualquier caso, si la intención es dejar a tu actual pareja, recomiendo encarecidamente ser muy sincer@ con las razones, pero solamente contar que hay o ha habido otra persona si ese es el motivo principal de romper la relación, si no lo es, el saberlo solo va a causar más dolor e inseguridad y al final vais a llegar al mismo punto.

Si pretendes contarselo a tu pareja (o te han pillado) pero no quieres que la relación acabe, es decir,  intentas ser perdonad@, hay que ser extremadamente delicad@. Antes de nada, piensa en las razones que te llevaron a ser infiel; pueden ir desde sentirte sol@ o tener dudas en la relación a estar borrach@ y encontrarte con tu amor platónico. Sé sincer@ contigo mism@, haz una lista y valora los motivos verdaderos. Al exponerlos a tu pareja, no se trata de justificarte sino de que la otra persona se haga una idea de porque ha ocurrido y no termine culpándose a si mism@. Deberás estar dispuest@ a contestar a todas las preguntas que tu pareja necesite pero procura no dar detalles si no es extremadamente necesario.

Si te deja, no te queda más que respetar su decisión. Al fin y al cabo, has sido tú quién ha roto el compromiso. 

Si decide continuar contigo, agradece la valiente decisión de tu pareja y prepárate para un tiempo largo de duro trabajo. Si, tienes que recuperar su confianza y es un proceso muy largo. Ponte en su lugar y piensa como te sentirías tú si te fuesen infiel, asume que has hecho que su autoestima disminuya drásticamente y que ahora piensa en ti como alguien que le puede hacer mucho daño.

Te va a tocar dar más explicaciones de las que querrías, durante meses tendrás que procurar que no dude de ti ni un segundo, no es el momento para salir de fiesta sin el/ella, ni para conocer nuevas personas, ni para pequeñas e inofensivas mentiras...suena injusto pero en estos momentos estás en el punto de mira y si tu pareja vuelve a dudar de si le merece la pena sufrir por ti, tienes todas las de perder.

Con el tiempo todo volverá a la normalidad, pero depende de como lo gestiones en los primeros momentos, aún así lamento decirte que se perdona pero no se olvida. Entiende que para tu pareja ya siempre vas a ser la persona que rompió ese acuerdo y la duda de si lo volverás a romper siempre ronda.

¿Te han sido infiel? Todo el mundo dice que nunca perdonaría una infidelidad pero si ocurre, no se suele tener tan claro. Al fin y al cabo es la persona que amas y, hasta hace muy poco, no tenías ninguna duda sobre vuestra relación.

Las reacciones al enterarse de algo así varían según la persona y la situación, muchas personas entrarán en colera o en un estado de enorme tristeza y ansiedad, otras entraran en un estado de "shock" en el que no serán capaces de darse cuenta de lo que ha pasado en unas horas...en todo caso, recomiendo hablar con tu pareja tan pronto como puedas, hablar y escuchar, ¡claro! No permitas quedarte con la idea de que lo que ha ocurrido ha sido por tu culpa, porque sea como sea, la responsabilidad de romper el acuerdo la ha tenido él/ella. Resuelve todas tus dudas y descubre los motivos. 

¿Perdonar o no? Aquí no hay normas y poco se puede decir, solo que no te dejes llevar con las convenciones sociales o el que dirán (tanto por dejarlo como por no dejarlo), haz caso a lo que tu sientas y piensa si estás dispuest@ a luchar por la relación o no te merece la pena. Por un lado, recuerda que todo el mundo comete errores, nadie es perfecto y todos merecemos una segunda oportunidad, por otro pregúntate si podrás volver a confiar en él/ella. Valora toda la relación en conjunto, no te dejes llevar solo por este último problema. Recomiendo no contarlo a personas ajenas a la relación, en la medida de lo posible, nadie sabe lo que ocurre dentro de tu pareja y puedes sentirte juzgad@ por la decisión que tomes.

Si decides romper la relación, permítete unas semanas duras, déjate llorar y piensa todo lo que quieras en el tema, sobre todo no te eches la culpa y trata de ser objetiv@, es natural sentirte mal, así que déjalo ocurrir. Después trabaja tu autoestima, y haz todas las cosas que te permitan sentirte mejor. Gestiona tú el contacto con tu ex-pareja, debe respetar tu decisión.

Si perdonas a tu pareja, hazlo convencid@, es un camino duro y requiere un gran trabajo. Se sincer@ contigo mism@, ten muy claro que es lo que quieres mantener de la relación y hazlo solamente por ti.  Pide lo que necesites para confiar, el mayor esfuerzo debe hacerlo tu pareja si quiere recuperar tu confianza, pregunta lo que necesites y busca tu bienestar. Se paciente, puedes tardar mucho tiempo en eliminar dudas y miedos. Trabaja tu autoestima.

El continuar una relación después de una infidelidad puede reforzarla, si tomáis esta oportunidad para renovar los valores que os hicieron enamoraros y aprovecháis para eliminar todas las dudas y tensiones que podrían existir anteriormente. Hay que revisar el contrato de la relación y volver a establecer el compromiso. Si no os sentís capaces de superar esta etapa es recomendable acudir a terapia de pareja.

lunes, 2 de enero de 2012

Se Infiel...o no



Un debate tan popular como es el de "¿somos infieles por naturaleza?" no puede dejar de tener cabida en un blog sobre sexualidad y pareja. La infidelidad está a la orden del día, en España un 40% de la población reconoce ser o haber sido infiel a su pareja, todos conocemos a alguien que ha sido infiel y, seguramente, a más de una víctima de infidelidades.

Es ese el momento en el que muchas personas se preguntan eso mismo, si es que no podemos evitar ese instinto promiscuo que lleva a engañar a tu pareja. Se dice que es el hombre (del género masculino) el que es infiel por naturaleza, bueno, eso dicen las mujeres, los hombres defienden que ellas pecan tanto o más.

Es un tema de conversación habitual y hay diferentes opiniones en cuanto a si les gustaría que su pareja les reconociese una infidelidad o preferirían no saberlo y también acerca de si perdonarían la traición y, si es así, dependiendo de que criterios.

¿Cuando se es realmente infiel? ese es otro tema comprometido, hay personas que consideran que fantasear con otr@ ya es infidelidad, otros ponen la línea en el beso y otros en las relaciones genitales.

Como experta en sexualidad y pareja voy a dar mi opinión, un argumento bastante diplomático(no esperéis que genere mucha polémica), es más bien una aclaración de conceptos.

Hay que comenzar entendiendo que, en general, hombres y mujeres (no importa la orientación sexual) vemos el sexo de forma distinta. No tiene tanto que ver con una cuestión biológica, pero si cultural. Y esta diferencia versa acerca de la separación sexo-amor, o más bien sexo-afecto o, al menos, sexo-simpatía. Las mujeres encontramos mucho más complicado separar estos dos conceptos, mientras que los hombres lo consiguen mucho más fácilmente. ¿Qué significa esto? significa que la mayoría de las mujeres necesitamos sentir algo por nuestra pareja sexual para tener relaciones, ese algo no tiene porque ser amor, pero si algún tipo de vínculo, química o algo parecido que pueda "justificar" el sexo. Al final es lo que hacemos, justificarlo inconscientemente. Los hombres no necesitan eso, pueden perfectamente acostarse con alguien que les caiga antipático, si les apetece disfrutar de una sesión de sexo. Nada es mejor ni peor, simplemente en eso somos diferentes. ¿Qué tiene que ver esto con la infidelidad? pues varias cosas; una, que un hombre puede acostarse con una mujer sin darle la menor importancia al tema afectivo (se puede decir que su infidelidad suele ser más fría) y dos, a la hora de afrontar una infidelidad de la pareja, al hombre le molesta mucho más el lado sexual y a la mujer el lado afectivo. Esto es, un hombre no piensa en la carga emocional de la infidelidad, solo se sentirá realmente engañado si sabe que ha habido sexo de por medio, a las mujeres el sexo no es lo que más les preocupa, les dolerá mucho más saber que ha habido sentimientos. Así, el concepto de infidelidad no es igual para hombres y mujeres.

Y siguiendo con el vínculo con el amor. Un argumento de peso en contra de la infidelidad es que indica desamor a tu pareja, ¿es eso cierto?. En mi opinión no tiene porque serlo necesariamente pero, la propia creencia de que es así, puede indicarlo. Me explico.

Debemos entender que no todas las culturas son monogámicas, la religión islámica acepta la poligamia (relación de un hombre con muchas mujeres) y algunas tribus de la India y África viven en poliandria (una mujer con varios hombres). Aunque el número de sociedades poligámicas es bastante reducido, sería de una prepotencia enorme pensar que, por haber nacido en una cultura monógama, somos los únicos que podemos enamorarnos y que, todas esas personas que comparten su vida con varias parejas a la vez, no saben lo que es el amor. El modelo de pareja para toda la vida, la media naranja, la pareja única, es totalmente cultural, si hiciéramos caso a la biología otro gallo cantaría. Y si, podemos estar enamoradas de varias personas a la vez, no hay ningún dispositivo biológico que haga que los sentimientos tengan un número determinado, podemos amar como amigos, como familia, como pareja...a cientos de personas, si nos dejamos.

Pero ¡Cuidado!, el hecho de que sea una norma cultural no significa que sea malo o rechazable, al contrario, somos seres sociales y culturales, necesitamos sentirnos dentro de un grupo y para eso hay que respetar las normas, de momento en este país no nos podemos casar con varias personas a la vez (dudo que eso ocurra a corto plazo), sí que podemos tener relaciones no institucionalizadas.

¿Entonces que hacemos? ¿Hacemos caso a las normas culturales y somos fieles o nos rendimos a la naturaleza y practicamos el amor libre? Pues básicamente podemos hacer lo que queramos, porque somos individuos libres. Tomamos la decisión desde la libertad, no desde el miedo. Si decidimos ser monógamos, estupendo, pero no porque creamos que es una aberración lo contrario. Personalmente me siento más cómoda en una relación monógama y, de momento, no me veo metida en el amor libre, respetando totalmente esa decisión.

No es peor ni mejor amor, el amor libre, es solo que no estamos acostumbrados por la educación recibida, simplemente es otra forma de relación, y se puede estar inmensamente enamorado y tener relaciones fuera de la pareja, eso sin duda.

¿Es que puedes hacer lo que quieras en todo momento? Pues, a nivel individual, debería ser así y te aliento a hacer lo que desees en cada instante pero...no estamos hablando de un individuo, estamos hablando de una pareja. Una persona que amas y respetas y a la que no quieres dañar por nada del mundo. Cuando se establece una pareja, se hace un contrato casi siempre implícito, todos sabemos lo que supone tener novi@; sabemos que hay que tenerle en cuenta para las decisiones, que hay que estar pendiente, que hay que cuidar la relación...y, en nuestra cultura, normalmente viene implícito un acuerdo de exclusividad y fidelidad que además suele ser de los más importantes. Así que, si decides que la monogamia no es lo tuyo, estupendo, pero debes establecer ese punto en tu contrato de pareja y...estar dispuest@ a que la otra persona también tenga relaciones fuera, claro.

Y....¡esa es la verdadera traición! Aquí quería yo llegar, la traición no está en acostarte con otra persona si tienes pareja, la traición está en que si tienes un acuerdo con tu novi@ de exclusividad, estás traicionando ese término probablemente esencial para los dos. No es que no estés enamorad@, no es que haya problemas en la relación y no es que no tengas control sobre tus instintos...es que has roto un acuerdo que constituye una parte muy importante del contrato. Y eso es una enorme falta de respeto a una persona que quieres.

Mi teoría es que, en ocasiones, tenemos tan metida en la cabeza la idea de que la infidelidad indica que algo ocurre en nuestra relación de pareja, que la utilizamos para romper la relación. Es decir, tod@s sabemos más o menos conscientemente cuando nuestra relación va mal, lo que se nos da peor es admitir que no hay vuelta atrás y romper...a veces es más fácil hacer algo muy vistoso que ponga un letrero enorme de GAME OVER. Si una persona que piensa firmemente que la infidelidad es el fin de la relación un día pone los cuernos, es muy posible que quiera terminar con ella, de hecho, muchas veces inconscientemente, dejan pistas para que su pareja se entere y así no tener ni siquiera que dejarlo.

En otra ocasión hablaré del tema de perdonar las infidelidades, este post ya me ha quedado demasiado largo, pero para el próximo os lo prometo.

Sé que es un tema polémico, así que espero opiniones y comentarios.