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lunes, 4 de junio de 2012

Cuando uno quiere sexo...y el otro no

Más de la mitad de las personas que acuden a terapia sexual lo hacen por quejas relacionadas con el deseo y el problema no suele estar en que ese individuo sienta que sería más feliz con otro nivel de deseo por convicción propia, sino que su grado de deseo no es compatible con el de su pareja.

Una relación involucra dos personas distintas, eso es obvio, pero es que además debemos pensar que esas dos personas (salvo infidelidades) tienen las mismas relaciones sexuales; practican las mismas técnicas, las mismas posturas, en el mismo momento y el mismo lugar. Y, como somos diferentes, nuestro apetito sexual cambia. Así que es sumamente fácil encontrar discrepancias en el nivel deseo.

Cuando comenzamos una relación este problema no existe. El ritmo sexual es muy alto, se tienen relaciones sexuales en todo momento y lugar. Es perfectamente lógico que esta trepidante actividad disminuya con el tiempo, cuando pasa la novedad. Esto no significa que la relación pierda calidad, de hecho coincide con un mayor conocimiento y complicidad entre los miembros de la pareja que se traduce en mayor satisfacción. Se puede decir que el sexo pierde cantidad para ganar en calidad.

Pero, ¿Qué podemos hacer para solventar las diferencias en el deseo sexual?. Para empezar, aceptar que somos individuos distintos; no sentirnos culpables ni culpar a nuestra pareja por tener una libido mayor o menor. Además, hay algunos consejos que nos pueden ayudar:

Si te apetece sexo mucho más que a tu chic@...

  • Mastúrbate. Olvídate de prejuicios sobre la masturbación cuando se tiene pareja y disfruta del sexo en solitario.
  • No presiones. Insistir puede tener el efecto contrario. Deja que sea el/ella quién se acerque a ti cuando esté dispuest@.
  • Ábrete a cambiar tus relaciones sexuales. Quizá a tu pareja no le apetezca la penetración, por ejemplo, o no tenga ganas de relaciones genitales en general. A lo mejor es el momento de cambiar la rutina en la cama; cambiar el lugar, las posturas o incluso atreverse a tener sexo sin genitales.
  • Evita sobre-estimularte. Prescinde de estímulos que puedan aumentar aún más tu deseo sexual, como literatura o cine erótico, también procura no fantasear demasiado (a no ser que vayas a masturbarte después).

Si tu deseo es más bajo que el de tu pareja...

  • Analiza el problema. Aunque tener la libido baja es algo muy habitual, es importante saber cual es la causa exacta; si hay dificultades en la relación de pareja, si puedes tener alguna falta de vitaminas, si tu estado de animo es más bajo, si estás tomando algún medicamento que pueda afectar (por ejemplo anticonceptivos hormonales)...puedes leer este artículo si quieres saber si necesitas Terapia Sexual.
  • Estímulate. Los estimulos sexuales te harán querer más. Acude a novelas y películas eróticas y procura fantasear un ratito cada día. Notarás la diferencia.
  • Estate dispuest@ al sexo aunque no tengas un deseo intenso. Aunque no te apetezca, cuando comience la estimulación podrás disfrutar, incluso sin llegar al orgasmo, de la intimidad, las caricias y el placer. No te quedes en el todo o nada y recuerda que el sexo llama al sexo.
  • Cambia tu concepto de relaciones sexuales. No tienes por qué renunciar a todo lo que implica el sexo solo porque no te apetezca la penetración o la estimulación genital; disfruta del placer de tocar.


lunes, 23 de abril de 2012

El "problema" de la eyaculacion precoz

La eyaculación precoz es la razón más habitual por la que un hombre decide acudir a un especialista. En los últimos años se ha multiplicado el número de casos, ¿a qué se debe? ¿Cuales son las causas de este problema? ¿Qué podemos hacer para solucionarlo?.

¿Es la Eyaculación Precoz un problema?


"Ahora tardo una hora en tener eyaculación precoz"
A mi consulta acuden hombres quejándose de "durar muy poco", pero  ¿cuanto es poco?, ante esta pregunta me sorprendo con respuestas como "15 minutos", "10 minutos"o incluso "30 minutos". Y es que no hay una línea establecida entre lo que podemos considerar una disfunción sexual y lo que no. En realidad la queja no está en durar poco en la penetración, está en no tener tiempo suficiente para que la pareja llegue al orgasmo o para practicar varias técnicas en la misma sesión. Hasta hace no tanto, el papel de la mujer en la relación sexual era totalmente pasivo, no se consideraba que ellas fuesen seres sexuales con deseo, excitación y...¡orgasmo!. Ahora las mujeres sí demandan sexo satisfactorio, el problema es que se lo demandan a su pareja. Si antes el hombre no tenía para nada en cuenta el placer de la mujer, ahora se ha pasado al otro lado y se considera responsable absoluto del orgasmo (de los dos) y muchísimo mejor si puede hacer todo eso solamente con su pene y en una misma sesión. Según la idea popular, un hombre debe excitarse y excitar a su pareja lo suficiente para llegar y hacer llegar al orgasmo, solo con su pene y un tiempo límite...el que su cuerpo le permita. Es bastante curioso darse cuenta de que apenas existe queja de eyaculación precoz en la población gay

En aquella época en la que el placer de la mujer era indiferente para el hombre no existía la eyaculación precoz. Ningún hombre se quejaba de durar poco ni intentaba controlarse. Y es que biológicamente estamos hechos para coitos cortos, somos animalitos mamíferos, no lo olvidemos, y nadie puede permitirse un coito largo y relajado en el crudo mundo exterior.

¿Qué causa la eyaculación precoz?


En el artículo "¿Cuando acudir a terapia sexual?" determinamos como podemos saber si una disfunción tiene causas físicas, y acudir al médico, o causas psicosociales, y acudir al terapeuta sexual. En el caso de la eyaculación precoz solo hay que responder a la pregunta "¿Ha habido alguna ocasión, solo o en pareja, en la que has durado más?", si la respuesta es si, entonces no hay ninguna razón fisiológica. En realidad, los hombres con esta queja, no suelen tener problemas para controlar la eyaculación durante la masturbación así que ya pueden descartar la visita médica. Es complicado que una enfermedad física provoque eyaculación precoz, aunque si que hay algunas patologías, como la prostatitis que pueden dificultar la percepción de sensaciones necesarias para controlar la eyaculación.

Causas habituales de este problema son la ansiedad y una falta de conocimientos sobre la propia respuesta sexual que impide el ser capaz de retrasar la eyaculación, pero otras muchos factores pueden afectar a esta disfunción y siempre es recomendable acudir a un especialista que pueda valorarlos todos.

¿Como controlar la eyaculación?


Es esencial conocer las Fases de respuesta sexual masculina y observar nuestras propias fases, reacciones y sensaciones durante el sexo.

Durante la fase de meseta, el semen se mantiene en un punto entre dos compuertas cerradas; una que llevaría a la vejiga y otra que llevaría a la uretra, al exterior. Este momento es el que llamamos "Inminencia Eyaculatoria", se percibe que se va a eyacular pero aún se puede evitar. Este instante dura segundos y, a veces, es complicado de reconocer. El trabajo consiste en conocer la sensaciones de la inminencia y practicar en ese momento técnicas para retrasar la eyaculación.

Una de estas técnicas es la Técnica de parada-arranque, que básicamente consiste en detener la estimulación durante unos segundos en el momento de inminencia eyaculatoria, es importante solamente detener la estimulación física (no las fantasías) y no soltar el pene en ningún momento. Poco a poco se podrá pasar a disminuir el ritmo sin tener que detenerlo totalmente.

Es popularmente conocida la técnica de pensar en algo que no produzca excitación erótica, pero ni eficaz ni recomendable.

Otras soluciones


Lubricante retardante de Pjur
  • Controlar la ansiedad. Técnicas de relajación y de control de la respiración para disminuir la ansiedad en el momento de la relación sexual. Requiere practica estar pendiente de la relajación y de la estimulación erótica a la vez sin perder la concentración.
  • Ejercicios de suelo pélvico. En ocasiones la falta de control de eyaculación puede deberse a debilidad en la musculatura pélvica (Leer "El Suelo Pélvico en el Hombre"). En estos casos normalmente hay otros síntomas, como incontinencia urinaria y es más frecuente en personas mayores o sometidos a operaciones de próstata.  Los ejercicios del suelo pélvico son una estupenda técnica de apoyo en todo caso, pero por si misma no logrará resultados determinantes si el problema no es la debilidad de la musculatura.
  • Cambiar de postura. Analizar cuales son las técnicas y posturas que más te excitan y aprender primero a controlar la eyaculación en las más fáciles para luego ir aumentando la excitación poco a poco.
  • Lubricantes retardantes. En el mercado existen algunos lubricantes con un efecto de anestésico leve que pueden ayudar a durar más, es importante no abusar porque podría llevar a una pérdida de erección y, sobre todo, colocarlos solo en el glande para que no tenga contacto con la vulva femenina, ya que si pierde sensibilidad también no será una buena solución.
  • Preservativos retardantes. Suelen ser más gruesos y contener algo de liquido anestésico también.

¿Es la medicación una opción?


Personalmente no soy partidaria de medicación cuando las causas no son físicas. Si no se soluciona la causa de raíz será un problema que se repetirá una vez se deje de tomar el fármaco, lo que crea una dependencia inutil a las pastillas. En algunos casos muy graves si me parece adecuado para recuperar la confianza y el deseo sexual, pero siempre como apoyo a la terapia sexual, y nunca como única opción de tratamiento.

¿Qué se hace en Terapia Sexual de Eyaculación Precoz?


Primero se trata de delimitar la causa o causas que pueden impedir el control de la eyaculación.

Después se diseña un plan de trabajo para guiar al paciente en el proceso. Se combinan técnicas de relajación y de control de la eyaculación así como opciones más adecuadas para las causas de cada uno. Se trabaja paso a paso y se necesita una gran implicación del paciente. Primero se trabaja solo y luego involucrando a la pareja, así que también se requiere una actitud positiva por parte de los dos.

En general, se puede decir que es una terapia corta con altas probabilidades de éxito.

Más información sobre terapia, lee aquí o contacta conmigo.

lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Cuando acudir a Terapia Sexual?

Hay un gran desconocimiento acerca de que es exactamente la sexología, para que sirve y en que casos hay que acudir a terapia sexual. De hecho, cuando una persona se enfrenta a un problema sexual y decide acudir a un especialista, en muchos casos no sabe donde ir. Con este post trataré de resolver algunas dudas.

¿Que es la sexología?

La sexología estudia la sexualidad humana. Hasta ahí bien, pero ¿qué es la sexualidad? es cierto que es algo complicado de definir de una forma concreta. Podemos decir que la sexualidad es una realidad bio-psico-social, es decir que engloba aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Es un concepto dinámico; nuestra sexualidad no va a ser igual en todas las etapas de nuestra vida y siempre es única y distinta a la de otras personas. Y, por supuesto, está relacionado con el sexo.
Cuando digo sexo, no quiero decir genitales, ni penetración, ni orgasmo, aunque sí puedo incluir todas esas palabras... Nacemos seres sexuales y lo seremos hasta la muerte, incluso cuando no sabemos ni donde están nuestros genitales o cuando no practicamos la penetración, somos sexuales.

Así, la sexología estudia el amplio concepto de la sexualidad. No todos los sexólogos son psicólogos, también hay médicos, sociólogos, pedagogos...Además de terapeutas, somos educadores y orientadores.

¿Cuándo hay que acudir a un terapeuta sexual?
  • En general, si necesitas orientación en temas de sexualidad. Disipar dudas y mitos sobre sexualidad mejora la calidad de las relaciones sexuales. !Cuidado! No podemos resolver dudas acerca de como realizar mejor prácticas sexuales o que le gusta a tu pareja. Cada persona es un mundo, no se puede generalizar en gustos y preferencias y la mejor manera de saberlo es comunicarte con el otro.
  • Si tu vida sexual ha cambiado y no consigues adaptarte. Por ejemplo cambios causados por trastornos fisiológicos como los hormonales en la menopausia o cambios vitales como una separación amorosa o una nueva pareja.
  • Si tu pareja y tu no lográis una comunicación sexual satisfactoria.
  • Si has notado una disminución notable de la libido durante los últimos 6 meses o durante menos tiempo si está afectando gravemente a tus relaciones de pareja.
  • Si tienes dificultades para llegar al orgasmo sol@ y/o en pareja.
  • Si eres mujer y no puedes practicar la penetración, "no entra", estás incómoda o incluso llega a doler.
  • Si no consigues disfrutar de las relaciones sexuales.
  • Si no logras una erección o la pierdes rápidamente.
  • Si no estás satisfecho con el control de tu eyaculación.


"Tengo que cancelar nuestra cita Mr Jones. Me temo que tengo dolor de cabeza"

¿Cómo sé que mi trastorno no está provocado por una causa física?

Algunos problemas sexuales pueden ser causados por enfermedades o efectos secundarios de medicamentos. Si tomas alguna medicación es importante que leas el prospecto para descartar esta posibilidad. Por ejemplo, los anticonceptivos hormonales pueden provocar sequedad vaginal y disminución de la libido.

Una forma bastante eficaz de delimitar si hay causas físicas y tenemos que acudir al médico ante un problema sexual es preguntarnos desde cuando nos ocurre y si el problema se presenta sin excepciones.

Es decir, si un hombre tiene dificultades para mantener la erección en todas las ocasiones que hay intención de relación sexual, con todas las prácticas (sexo oral, masturbación...) y tanto sólo como en pareja, debe acudir al médico. Pero cuando hay excepciones, por ejemplo si la dificultad se presenta con la pareja pero no en solitario o en la penetración pero no durante el sexo oral, no es un problema fisiológico.

En cuando a los problemas de control de la eyaculación, la
llamada "eyaculación precoz", no hay problemas fisiológicos que lo provoquen. De hecho es antinatural el controlar los tiempos de la eyaculación y es una demanda bastante nueva relacionada con el deseo de poder durar más tiempo para que la mujer llegue al orgasmo.

En casos de dolor en la penetración, si es recomendable acudir al ginecólogo para que descarte causas físicas. Estas causas son descartadas totalmente si la mujer puede introducir dildos de tamaño similar al pene de su pareja sin ningún problema pero sí los tiene durante las relaciones sexuales. Si el doctor descarta patologías se acude a terapia sexual en todo caso.

Los problemas de falta de deseo, descartando problemas hormonales, son tratados siempre en terapia sexual.

¿Como funciona una Terapia Sexual?

Es bastante parecido a una terapia psicológica. En las primeras sesiones se recoge información para conseguir un diagnostico lo más certero posible y se parte de los objetivos del paciente para trabajar.

La diferencia es que en terapia sexual el trabajo individual fuera de la consulta es realmente importante, se mandan "deberes"o tareas a realizar sol@ o en pareja. La persona que viene a consulta debe tener una gran voluntad para cambiar la situación actual porque realmente es ella, con la guía del terapeuta, quién paso a paso efectuará el cambio hacia su objetivo.

El trabajo educativo es esencial, la mayor parte de los problemas sexuales vienen dados por una educación sexual insuficiente o errónea. Es necesario eliminar mitos y ampliar el concepto de sexualidad.

Una meta común a todos los trastornos es que, cuando acabe la terapia, la persona haya adquirido unos recursos que le permitan ser capaz de trabajar por si mismo su sexualidad y adaptarse a los posibles cambios en el ciclo vital.


Para más información sobre terapia sexual, pincha aquí.
Si quieres una lista de terapeutas sexuales de España visita la página de la Asociación Estatal de Profesionales de la sexología AEPS

domingo, 29 de marzo de 2009

Falta de deseo

“Ya no tengo ganas” “hace meses que no lo hacemos y no lo echo de menos”…frases mucho más comunes de lo que parece, sobre todo en mujeres. En general acuden a terapia más por sus parejas que por ellas, por miedo a que eso deteriore la relación. Ese mismo miedo les empuja a tener relaciones sexuales sin apetecerles realmente, con la consecuencia de que no disfrutan y, lo que es peor, se sienten mal e inconscientemente culpan a sus parejas por sentirse así. Lo llamamos deseo hipoactivo. Variedades y causas, como en todo, hay muchas. Hablaré de las más frecuentes. Si es un problema que viene de hace poco suele venir de alguno o varios de estos tres factores; problemas de pareja, stress o preocupaciones de otro origen o uso de anticonceptivos hormonales. Los anticonceptivos hormonales pueden causar un descenso de la lubricación y de la libido, si esta es la causa, poco se puede hacer aparte de dejarlo o cambiar de método; el anillo y el parche suelen dar menos problemas en ese sentido, pero tampoco son inocuos. Hay personas que no tienen ningún tipo de interés por el sexo, que nunca se han masturbado por que no les apetece y, normalmente, no les suele apetecer el sexo en pareja. Descartando problemas hormonales, se puede explicar de la misma forma que los anteriormente catalogados como “estresados o preocupados”. Y es que el pensar en sexo estimula nuestro deseo, pero las mujeres pensamos muchísimo menos en ello que los hombres. Entre otras razones está la de que nuestra vista no está estimulada tan frecuentemente como la de ellos en la vida cotidiana; publicidad sugerente en todas partes, minifaldas, escotes… es más que lógico que los hombres piensen en sexo cada 52 segundos (según recientes encuestas), en cambio nosotras pensamos una vez al día y eso con esfuerzos. Forzarnos un poco a pensar en sexo, fantasear, leer novelas eróticas, ver cine erótico o porno, masturbarnos…contribuye a aumentar nuestro deseo y mejora nuestra autoestima, ¿Qué más queremos?. La rutina en las relaciones sexuales también es una causa común, hablar de las fantasias con tu pareja, incluir juguetes en vuestras relaciones, cambiar de escenario, de prácticas...mil ideas para encender la llama. Puntualizo que no todos los problemas de deseo hipoactivo tienen que venir dados por estas razones, o únicamente por ellas. Si se tiene un problema de falta de deseo lo mejor es acudir a terapia para concretar las causas individuales. Cada persona es un mundo. Aunque estos consejos pueden ayudar, incluso sin llegar a tener algún problema de ese tipo.

sábado, 7 de marzo de 2009

Eyaculacion precoz

Una gran cantidad de hombres acuden a terapia sexual por su preocupación por eyacular demasiado pronto, pero ¿qué es demasiado pronto?. Hasta hace pocos años la eyaculación precoz no existía, y no por que los hombres tuvieran un gran control sobre su eyaculación, sino por que no les preocupaba en absoluto. Y eso era, básicamente, por que el placer de la mujer en las relaciones sexuales no era importante, por lo tanto no había que "esperar" a nadie. De hecho, es una disfunción totalmente social, biológicamente, como animalitos que somos, lo sabio es poder eyacular lo más rápido posible, para poder fecundar a más hembras en menos tiempo y para evitar ser cazados por algún depredador.


No queremos ser animales, eso es obvio, y no tenemos intención, en principio, de esparcir nuestra semilla por todas las hembras de la ciudad, ni peligro de ser cazados en plena relación sexual. Las relaciones sexuales humanas, fuera de lo biológico, poco tienen que ver con las de los animales, nosotros incluimos el lenguaje, la comunicación, la intimidad, etc... y podemos controlar el factor reproductivo. Deberiamos poder controlar este factor también.


Solemos definir eyaculación precoz, más bien como una falta de control en la eyaculación. El tema no está en durar 3 horas, está en poder controlar ese tiempo. Y aquí entra otra vez la ansiedad, muchas de las personas que padecen este problema son personas nerviosas y con un alto nivel de stress y ansiedad, les cuesta mucho relajarse y van a piñón fijo desde el comienzo de la relación. De hecho está bastante relacionado con la forma de masturbarse que tienen muchos hombres, de una forma autómata y rápida y, sobre todo, muy genitalizada.


Esta genitalización de las relaciones sexuales es un factor bastante general, debido a la "no" educación sexual que recibimos. Es la forma que tenemos de relacionar el sexo y las relaciones sexuales principalmente con los genitales, olvidando muchas veces el resto del cuerpo, y que influye negativamente en nuestra forma de ver la sexualidad, de manera que cualquier contratiempo en nuestros genitales nos limita e impide llevar una vida sexual satisfactoria.


La eyaculación precoz es una fuente de preocupaciones, disminuye la autoestima, la seguridad en si mismo y muchas veces puede llevar a una falta de deseo sexual. La buena noticia es que tiene solución, y además bastante sencilla, los ejercicios para lograr el control de la eyaculación son muy fáciles y solo requieren un entrenamiento, primero en la masturbación y luego en las relaciones de pareja.


Tengo que decir también, que los ejercicios de Kegel, anteriormente mencionados, son muy beneficiosos para el control de la eyaculación.