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lunes, 16 de abril de 2012

Fases de Respuesta Sexual del Hombre

Para el disfrute pleno de nuestra sexualidad considero esencial conocer cómo funciona la respuesta sexual. Si pensamos en el conocimiento que tenemos de otros procesos biológicos como la digestión, por ejemplo, podemos darnos cuenta de que nos ayuda a respetar nuestros tiempos, conocer nuestros límites, no alarmarnos cuando hay molestias o problemas...Exactamente lo mismo pasa con la respuesta sexual, entenderla nos permitirá saber todo lo que podemos alcanzar y hasta donde podemos llegar así como comprender mejor los posibles problemas que puedan surgir en el proceso.

Hace tiempo escribí sobre la Respuesta sexual femenina y hoy me centraré en la masculina. Al igual que las mujeres, ante un estímulo sexual los hombres pasan por las fases de deseo, excitación, meseta, orgasmo y resolución y, de la misma manera, estas fases con consecutivas y es necesario cubrir la primera para pasar a la segunda, pero tienen algunas diferencias con la respuesta sexual femenina.


Fases de Respuesta Sexual Masculina.


1ª Fase. Deseo.


El deseo es imprescindible para una respuesta sexual completa, durante este primer estadio los pensamientos y fantasías sexuales provocan segregación de hormonas como la testosterona. No hay cambios corporales visibles así que hablamos más bien de una fase psicológica o mental.

2ª Fase. Excitación.

Fase de excitación
  • En esta fase comienza la erección se produce gracias a la relajación de los cuerpos del pene (si,¡relajación!) que permite que se llenen de sangre y aumenten su tamaño,grosor y dureza.
  • La piel del escroto se tensa y aumenta de grosor y disminuye el espacio de la bolsa provocando que los testículos se eleven acercándose al cuerpo.
  • Los pezones se endurecen.
  • Aumenta la tasa cardiaca y respiratoria.
  • Los músculos del abdomen se tensan.

3ª Fase. Meseta

  • La tasa cardiaca y respiratoria sigue aumentando.
  • Se produce un rubor en el pecho y la cara.
  • Según aumenta la excitación, el glande del pene aumenta de tamaño e intensifica su color.
  • Los testículos aumentan su tamaño y se elevan aún más lo que anuncia la inminencia eyaculatoria.
  • Se emite el líquido preseminal, lubricante de la uretra que puede arrastrar espermatozoides.

4ª Fase. Orgasmo.

  • Tasa cardiaca y respiratoria acelerados.
  • El orgasmo es una respuesta total del organismo. Sensación placentera de contracciones rítmicas en los genitales debido a la expulsión de esperma.
  • Contracción simultanea de los músculos del ano.


5ª Fase. Resolución.

  • La sangre acumulada en los genitales vuelve a su lugar, esto implica una desaparición de la erección. Rápidamente se pierde la mitad de la erección y de forma progresiva se pierde totalmente.
  • La bolsa del escroto se relaja y los testículos bajan a su posición.
Esta fase de resolución es más larga que la de las mujeres, haciendo más lento reanudar el proceso de la respuesta sexual para una nueva relación.





miércoles, 6 de julio de 2011

Anatomia sexual masculina



En el colegio nos enseñan perfectamente como funciona el aparato reproductor femenino, o al menos los principal. El hecho es que sabemos dibujar el útero con sus trompas y sus respectivos ovarios perfectamente. Dibujar o conocer los genitales femeninos externos ya es otra cosa, de ahí mi explicación de unos posts más atrás.

Con la anatomía másculina nos pasa al revés, ver dibujos del pene con sus testículos es algo muy habitual, pero apuesto que la mayoría no sabría dibujar los órganos genitales internos. Creo que es muy importante conocer nuestra anatomía, no solo por una cuestión de cultura general, que también, sino porque creo que saber como somos y como funcionamos nos ayuda a comprendernos mejor. El tema que nos ocupa, el de las relaciones sexuales, no es una excepción, conocer la respuesta sexual másculina nos evitará muchas preocupaciones innecesarias.

Comienzo con la anatomía.

Pene

Sus funciones básicas son las de expulsar la orina y el semen. Empieza dentro del cuerpo, muy cerca de la prostata y termina con el glande. El tronco del pene está formado por tres columnas de tejido eréctil; Dos cuerpos cavernosos y, rodeando y protegiendo la uretra, un cuerpo esponjoso. Los cuerpos cavernosos pueden aumentar hasta cuatro veces su tamaño durante la erección y están cubiertos por una membrana dura llamada abugínea.
En la punta del pene, encontramos el glande, y en la base de este, la corona. En la parte inferior del glande, donde la corona y el tronco del pene se encuentran, hay una zona muy sensible llamada frenillo.
El pene está envuelto en su totalidad por una piel fina que, en la parte del glande
, es conocida como prepucio. Esta piel es la que se extirpa en la circuncisión, sea por una cuestión cultural (los judíos por ejemplo) o por fimosis.

Escroto.

Es la parte visible de los testículos, la bolsa que les contiene y protege. Bajo su tejido se encuentra un músculo que se encarga de elevarlos y descenderlos. El frío y otros estímulos causan el levantamiento del escroto, poniendo los testículos a una temperatura ideal, mientras que el calor y la relajación tienden a bajarlos.


Testículos.

Su función es la de producir el esperma y las hormonas andrógenas como la testosterona. Suelen estar desnivelados uno respecto al otro (de hecho el izquierdo es el que suele estar más pendiente).
La producción de espermatozoides no comienza hasta la pubertad y se forman en unos pequeños conductos llamados túbulos seminíferos.

Los Epidídimos.

Es un pequeño relieve que se puede encontrar en la parte superior de cada testículo, tienen forma de tubo y tienen una función de almacenamiento y maduración de los espermatozoides.

Conductos deferentes.

Su función es la de transportar los espermatozoides desde los testículos a la vejiga seminal y a la glándula prostática, donde se mezclan con otros fluidos produciendo el semen. En la intervención de vasectomía, precisamente lo que se corta son estos conductos.

Vejigas seminales.

Se sitúan por encima de la próstata y a los lados. Segregan un fluido parecido a la glucosa que sirve para alimentar a los espermatozoides para que fluyan más rápidamente. Como curiosidad os diré que este liquido hace que el esperma tenga un valor calórico por eyaculación de unas 6 calorías aproximadamente.

Las glándulas de Cowper.

Situadas debajo de la próstata y a ambos lados de la uretra. Son las responsables de la secreción de un liquido que se produce durante la excitación y que llamamos "líquido preseminal", este liquido puede arrastrar pequeñas cantidades de espermatozoides. La función de este fluido es neutralizar el ambiente ácido de la uretra.

La prostata.

Se encuentra debajo de la vejiga y se sostiene por ligamentos unidos a la musculatura pélvica. En forma de castaña, contiene numerosas terminaciones nerviosas. Se compone de varias secciones en los que almacena el liquido prostático que unirá luego al seminal. Este liquido sirve para alimentar a los espermatozoides mientras están almacenados en las ampollas deferenciales. Aunque se suele decir que es la encargada de darle impulso a la eyaculación, esa función la tiene el músculo pubococcigeo con los músculos periprostáticos.

Conductos eyaculatorios.

Son los canales de conexión entre los conductos deferentes y las vejigas seminales. Se encuentran en el interior de la próstata y es donde el semen se recoge durante la relación sexual, en ese momento que llamamos "punto de no retorno", cuando el hombre siente la inminencia eyaculatoria y ya no la puede retrasar o evitar.

Uretra

Canal que empieza en la vejiga, cruza la próstata y recorre todo el pene hasta el glande. Sirve para expulsar la orina y el semen.







martes, 22 de febrero de 2011

Lingam e Ioni


El lingam es un símbolo hindú para el Dios Shiva y la energía masculina, tiene forma de falo y viene acompañado de Ioni que, a su vez, simboliza la feminidad y viene representado en forma de vulva. Ambos se acoplan en una misma figura. (Ver foto)

Nada más lejos de mi intención hacer una monografía sobre los símbolos de la religión hindú, pero es una pequeñísima introducción para que se entienda el título del post.

Y es que en nuestra cultura, tal vez no llenamos las calles de estatuas de genitales (alguna hay) y a lo mejor no le ponemos templos (discutible) pero sí les atribuimos poderes divinos.

De todo nuestro cuerpo, con la cantidad de partes flexibles y manejables, cubierto de piel con millones de terminaciones nerviosas, sus zonas hipersensibles y útiles para dar y recibir placer…elegimos ese único área para dotarle del poder (y sobre todo la responsabilidad) de proveernos y proveer a otras personas de placer orgásmico. De tal forma que si en algún momento no podemos contar con las plenas facultades de nuestros genitales por la razón que sea nuestra sexualidad se reduce a la mínima expresión.

Por otro lado, y muy congruentemente con la educación en anatomía sexual y reproductiva, no tenemos ni idea de cómo funcionan nuestros genitales. Nos olvidamos de que están hechos del mismo material que el resto del cuerpo y muchas veces no sabemos ni cuidarlos.

Hay que observarlos, no obsesivamente, pero sin miedo, como cualquier otra parte del cuerpo. Te ves una zona roja en el brazo y te preguntas si te has dado un golpe o es una alergia…si pica piensas en una irritación o una picadura. Es extraño que no seamos capaces de hacer lo mismo con nuestros genitales. Raramente los observamos, así que es difícil detectar esas cosas, pero si notamos algo en “nuestras partes íntimas” nos volvemos totalmente hipocondríacos.

Las relaciones sexuales, en general, y sobre todo las que incluyen penetración, conllevan lesiones (de hecho esas lesiones son el foco de infección de muchas ETS), esto ocurre porque tanto el glande como la vagina están cubiertos de mucosa que es bastante delicada. Pero esto no nos debe preocupar en exceso, son lesiones microscópicas que no llevan mayor consecuencia. En ocasiones, por ejemplo si la lubricación es escasa, esas lesiones pueden ser algo mayores y producir molestias. Mucha gente se preocupa muchísimo cuando nota escozor o quemazón, sólo hay que pensar que es una parte más del cuerpo que ha sido sometido a una fricción y ahora se resiente.

Esto es algo sobre lo que recibo muchas dudas y consultas y he pensado en escribir un par de posts de anatomía sexual femenina y masculina y comentar algunos de los problemillas habituales que nos podemos encontrar en estas partes (que no son más que eso) de nuestro cuerpo.

¡Espero que os gusten!

viernes, 19 de marzo de 2010

¿Que es el sexo?


¿Cuando empezaste a tener relaciones sexuales? Ante esta pregunta todo el mundo piensa en la primera vez que practicó el sexo con penetración y eyaculación. En realidad nos relacionamos sexualmente sin necesidad de intercambio de fluidos, ni siquiera necesitamos de otra persona para ello. Una relación sexual es cualquier vínculo establecido contigo mismo o con otra persona desde nuestra propia percepción como seres sexuales y desde una perspectiva del placer y el erotismo. (Prometo que acabo de crear esta definición, habrá que pulirla, pero es lo que yo entiendo como relación sexual, no me ha salido del todo mal…). Pero bueno, vamos a centrarnos un poco en lo que coloquialmente podría ser un debate sobre que es el sexo. Cuando una mujer va al ginecólogo y éste le pregunta cuantas parejas sexuales ha tenido, entendemos que no nos esta preguntando con cuantos chicos nos hemos dado la mano, se está interesando por nuestro nivel de exposición a Infecciones de Transmisión Sexual, así que tenemos que limitarnos a las personas con las que hemos tenido relaciones sexuales de carácter genital, excluyendo masturbación pero incluyendo sexo oral. Y es que hay mucha gente que no cree que el sexo oral sea sexo e incluso hay algunas personas que creen que el sexo anal tampoco lo es. Este tipo de valoraciones se suelen escuchar en conversaciones sobre la virginidad. Ay, buen tema, ¿Qué es la virginidad? En muchas culturas la virginidad femenina está indicada por una cuestión fisiológica; la existencia o no del himen. La membrana himeneal es una “telilla” que cubre la entrada de la vagina para protegerla de bacterias y suciedad hasta que crezca el vello en los labios mayores que la sustituirá en esas funciones. Hay mujeres que nacen sin himen, como mujeres a las que se les rompe el himen en alguna actividad no relacionada con la penetración, como el deporte. Incluso hay muchas mujeres a las que no se les romperá la membrana en la primera relación sexual coital sino mucho después. Independientemente de la creencia en el himen como indicador virginal, la mayoría de las personas consideran que han perdido la virginidad cuando han practicado relaciones sexuales con penetración. En realidad es una etiqueta más, no importa el nombre que le pongas al paso ritual de penetrar o ser penetrada/o vaginal o analmente. Pero si hay que ser consciente de que el sexo no es, ni mucho menos, solo el coito y no implica necesariamente a los genitales. Aunque sólo sea para abrir nuestras mentes y vivir nuestra sexualidad de una forma más amplia, más consciente de todo el cuerpo y de todas sus posibilidades.